Las modas de los futbolistas en los 90’s

Los futbolistas para fines de los 80 siempre fueron bigotones fomes de shorts verdaderamente “cortos” y ajustados. Sin embargo para la década de los 90’s algo muy profundo cambió en ellos: les llegó la moda. Si bien nadie está diciendo que en la década anterior nunca se preocuparon por este tema, hubo cambios que lograron hacer más notorio esto de lo que les hablo, pues los incrementos en sus pases, Europa como destino final de muchos peloteros y varias modelos dispuestas a mechonearse por ellos, hicieron que los peloteros cambiaran dentro y fuera de la cancha. Para los 90’s los futbolistas eran rockstar y debían comportarse como tal. Acá, su colega y amigo Nomasfe les detalla algunas de sus nuevas mañas:

La Celebración del Gol: El gol es el grito máximo del fútbol, todos lo saben. Pero la celebración o festejo es el sello de quien lo convierte. Desde siempre, pues no es algo propio de los 90´s, los futbolistas festejan de algún modo su gol, sin embargo y por lo general, no pasaban más allá de un puño en alto, un montoncito con sus compañeros o un salto de alegría. Para 1990 algo estaba cambiando al respecto, ya era habitual ver piruetas circenses, actuaciones, bailes y hasta besos. De la época recuerdo dos símbolos internaciones que marcaron pauta al respecto. El primero sucedió en el mundial de Italia ’90 cuando Camerún eliminaba en Octavos de final a la Colombia de Valderrama con dos goles de Roger Milla y sus inolvidables bailes en el banderín del corner, marcando un hito en los festejos y sirviendo de ejemplo para las generaciones que vinieron detrás. El otro histórico sucedió 4 años más tarde en EEUU ’94 cuando Bebeto marcaba sobre Holanda en Cuartos de Final y festejaba junto a su compañero Romario meciendo a un bebé imaginario sobre sus brazos. La imagen dio la vuelta al mundo y recuerdo que todos en el colegio lo llegamos a imitar. En Chile recuerdo a Juan Carlos “El Bombero” Ibáñez y sus clásicas piruetas en la U de mediados de los 90´s y a Marco Antonio Figueroa cuando el Fantasma se tapaba la cabeza con su camiseta sin necesidad de quitársela en el Cobreloa de principios de aquella década.

El Beso de Amor: Los besos entre hombres desde siempre fue una costumbre permitida sólo para padres e hijos, actualmente ya es más habitual entre amigos y parejas gays, sin embargo a inicios de los años 90’s era algo que poco a poco se iba viendo y aceptando y quizás por lo mismo ya no causaba tanto estupor ver a dos futbolistas celebrar un gol o en la arenga previa a saltar al campo de juego con besos en la mejilla. Muchos vieron este gesto de cariño como algo normal y el beso en la mejilla pasó a ser un sello habitual dentro de la cancha. Recuerdo con especial atención a Iván zamorano fundirse en bellos abrazos y besos con el español Emilio Amavisca en el Real Madrid campeón de la temporada 94-95 mientras Juan Manuel Ramírez nos embobaba con su clásico “GAAAAL GAAAAL GAAAL del Madrid”… y a nadie parecía importarle. Pero para qué estamos con cosas si el ícono de los besos entre futbolistas vino con el inolvidable ósculo entre los argentinos Claudio Paul Caniggia y Diego Armando Maradona cuando en la temporada 96 del fútbol argentino “Cani” y Diego se repartieron besos a destajo en el 4-1 de Boca Juniors sobre River Plate. El 10 lo había anunciado en la semana “Si Claudio hace un gol le daré un ‘piquito’”. Esa noche el rubio marcó los últimos 3 goles y dio el pase gol en el primer tanto… Diego cumplió su palabra y lo besó, no en 3, sino en 4 ocasiones. Tiempo después también se besaría con Carlos Tévez…

El Parche en la Nariz: Quién no vio futbolistas con un parche en la nariz? Todos, creo yo. Dicen que Ivo Basay fue uno de los precursores en Chile de esta moda que para los 90´s era para “mejorar el rendimiento”. Básicamente se trataba de un parche que se pegaba en la nariz y cuya utilidad era la de servir como dilatador nasal. Para el año 1997 que los futbolistas lo portaran era casi tan importante como usar canilleras. En Chile la gran mayoría lo usó, pero extrañamente se le adjudican al Hueso Basay todos los créditos de ser el más representativo cuando en 1996 fichó por Colo Colo e impuso esta moda. Quizás lo copió en su paso por Argentina cuando jugó por Boca Juniors y el famoso parche más que moda era ya una vanguardia que había impuso Esteban “Bichi” Fuertes en Colón de Santa Fe. Precisamente fue éste quien llevo la moda a Europa cuando jugó en el Derby County. No recuerdo si el Bichi uso el dilatador nasal cuando jugó en Católica, pero hay fotos del 2003 donde todavía podemos ver al argentino utilizando esta inservible moda.

El Buen Vestir: Cuando zamorano deja España para jugar en Italia durante la temporada 96-97, éste llega al Internazionale en Milán, la capital de la moda, un hecho que nos cambió para siempre a Bam Bam, el otrora Pichichi español. Desde ese instante los futbolistas comprendieron que el “fuera de la cancha” no se trataba sólo de dar autógrafos, también era vestir y verse bien. Zamorano cada vez que hablaba con la prensa o llegaba a Chile lucía vistosos gorros Armani, mientras que Salas, a pesar de estar en Roma, no se quedaba atrás. Zapatos, lentes, camisas y corbatas de buenas marcas fueron muy frecuentes en aquella época para los que militaban en Europa. En chile, mientras tanto, y pese a la buena facha de algunos futbolistas ‘pintosos’, los jeans y camisas de cuadro seguían siendo recurrentes. Momentos inolvidables?… todos los capítulos de Viva El Lunes donde fue invitado Bam Bam, un verdadero ícono de la moda que terminó siendo el marido, precisamente, de una modelo (según dicen) de alta costura.

El Gusto por las Modelos: Tanto buen vestir y millones en los bolsillos significó carnada en el anzuelo para el sexo femenino. Pero para quienes? Obvio, las modelos atractivas y tontas. Atrás quedaban las abnegadas dueñas de casa tipo “La Morenaza” del Coca Mendoza que en 1991 saltara a la fama por ser la señora del campeón de América, ahora debían ser esculturales, siliconadas, de preferencia rubias, tiempo después si el acento era argentino, mucho mejor. Muchos seguramente recordarán a Daniella Campos y Titi Ahubert cuya pelea en la disco Skuba por el ídolo Bam Bam Zamorano en 1999, provocó el nacimiento de la farándula criolla. Sin embargo, años antes, Iván El Terrible ya hacía de las suyas cuando flechaba a la modelo Paola Camaggi en el programa La Noche del Mundial en 1994 y una que otra NN española. Marcelo Salas, a pesar de ser más cauteloso también arrastra un romance que más que pesarle a él, le pesó a medio Chile, cuando, según dicen, la enemistad de la mítica dupla Za-Sa fue provocada por un lío de faldas y pasarelas. Quizás pocos lo recuerden, pero millones de años luz y mucho antes que la Adriana Barrientos, Kenita Larraín, Daniella Campos y Coté López, existió una chica ícono de la época, la modelo asiática Sui Mei Chung, conocida por ser la modelo china del Kino y un fugaz romance con El Gran Capitán. Sólo por nombrar dos recordados de la época menciono a Fernando Vergara de Colo Colo y la modelo venezolana del Tiempo en Mega, Gabriela Zambrano, y por último, cómo olvidar a Manolito Neira y Pamela Díaz, cuando eran un par de jovencitos.

Porteros Goleadores: Volvamos a la cancha. Está claro que la fama siempre fue y será de los goleadores. Para el resto de los jugadores la fama se las daban otros aspectos. A muchos el look o su aspecto les dio mucha fama, ejemplos hay muchos: Carlos Valderrama y su inolvidable pelo, Alexis Lalas y su chivo, Coca Mendoza y su parecido a la insignia de Colo Colo, Murci Rojas y Clarence Acuña con su belleza (?). Los arqueros en tanto, primero intentaron con los colores vistosos, pero la verdadera fama se las dio lo mismo que a los delanteros: el gol. René Higuita será eternamente recordado por sus goles de tiro libre y penal (también por sus errores cada vez que quería salir jugando). José Luis Chilavert fue multicampeón con Velez Sarfield marcando sólo por ese club una cifra cercana a los 50 goles entre torneos locales e internacionales. Con su selección se lució en eliminatorias y Copa América y a Francia 1998 llegó con la chapa de ser un “Arquero-Goleador”. Sin tanta farándula el brasileño Rogerio Ceni del Sao Paulo marcó 104 goles en toda su carrera y es hoy en día el arquero más goleador del mundo, habiendo marcado casi la mitad de sus tantos durante la década del 90. En Chile Marco Antonio Cornez hizo lo suyo tanto en la década de los 80, como en la de los 90, consagrándose como goleador en Antofagasta y Atacama y es considerado como el décimo arquero más goleador del mundo con 24 tantos. Sin embrago, y para mí uno de los más grandes que vi jugar (por tv) fue el mexicano Jorge Campos, quien en sus mejores tiempos con Pumas de la UNAM jugaba un tiempo en el arco y otro como delantero, un crack.

Arquero Coloridos: El mismo Jorge Campos adquirió notoriedad por sus vestimentas ultra coloridas, eliminado el clásico y aburrido negro con rayas de colores. Campos llegó a rediseñar sus camisetas que le fabricaba Nike, haciendo de ellas piezas únicas e irrepetibles. El mexicano puso el color fosforescente en las canchas antes que lo hicieran los árbitros cuando abandonaron el nombre de “los hombres de negro”. En Chile también hubo otro arquero que impuso, a mí gusto, la moda más famosa de arqueros en el país: El traje amarillo de Daniel Morón a partir de 1991 se transformó en el regalo favorito para navidades y cumpleaños. Fue la primera vez que las camisetas de arquero comenzaron a comercializarse en grandes cantidades.

Las Medias Metidas en las Canilleras: A mí gusto una de las modas más horribles de la época. No sólo era una inseguridad para el futbolista, sino también una apología al mal gusto. Otra vez Basay surge como un referente. El Hueso le hacía honor a su apodo mostrando unas canillas flacas e indefensas con un trocito de calceta cubriendo una mini canillera. Zamorano también era un habitual en esta moda y llegó a Francia 98 exhibiendo la calceta dentro de la canillera. Otro que en sus mejores tiempos copió esta moda fue Sebastián Rozental. Curiosamente tanto Basay, como Rozental pasaban lesionados o sufrieron lesiones históricas que no sé si debieron o no a sus piernas expuestas.

Levantar el Cuello de la Camiseta: Actualmente los diseños de camiseta se han modernizado y siguen patrones d ela moda actual. es por esa razón que han desaparecido ya los modelos grandes y con cuello tipo camisa. Hoy son ajustadas y con cuellos redondos (hay selecciones africanas que han sacado incluso modelos sin mangas). Sin embargo en los años 90 el cuello era en V y con tallas en las cuales las S parecían M, las M parecían L y las L, XXL… o es que nadie recuerda al Murci Rojas en Francia 98 que parecía un niño vestido de adulto?. Pues tanto para ese mundial, como para el Colo Colo de la época, José Luis Sierra fue un abanderado en jugar con el cuello de la camiseta levantado y cubriendo gran parte de su nuca. Otro que era habitual con esta moda era Pedro Heidy González, quien no tiraba un tiro libre sin antes levantarse el cuello. Seguramente ambos siguieron el ejemplo del francés Éric Cantona, el astro del Manchester United que hasta su retiro, en 1997, fue fiel a este estilo. Recuerdo incluso haber visto algunos comerciales y publicidades con el galo levantándose el cuello de la camiseta. Inolvidable serán aquellas imágenes cuando los canales deportivos transmitían partidos de la liga inglesa y Cantona, previo a lanzar un penal o tiro libre, realizaba su marca personal: parado frente al balón, con las manos en la cintura, llevar las manos al cuello de su camiseta, levantarlo, ajustarlo en señal desafiente y convertir el gol. Muchos lo recordaran seguramente por la patada asesina que le dio a un aficionado en 1995 y que le costó 9 meses de sanción en la liga y dos semanas de prisión… pero muchos otros también recordaremos al gran Éric como “La Leyenda de la Solapa Levantada”

Bonus Track:

Quitarse la Camiseta: Cómo podríamos olvidar que tiempo atrás el sacarse la camiseta para festejar un gol era algo tan normal como gritar la anotación. Nadie los amonestaba con amarilla, no había ilegalidad en mostrar el abdomen. Inolvidable será la imagen de Zamorano en 1995 festejando en el Santiago Bernabéu el gol que le daba el título de campeón y Pichichi con el Real Madrid. Posterior a esto quitarse la polera fue un gesto de rebeldía del que pocos se atrevían y ganarse una amarilla por ese acto estaba reservado para ‘grandes momentos’. Un inolvidable de esa rebeldía fue Ricardo Lunari, quien en 1997 luego de marcar el 3-0 que sellaba el título cruzado sobre Colo Colo festejó quitándose la camiseta… el problema? Que ya tenía amarilla y por lo tanto recibió una segunda, ganándose la roja a minutos de terminar el partido. Al borde de la cancha declararía minutos más tarde: “es la expulsión más feliz de mi vida”.

Chile Sub 17 1993, Un plantel completo transformado en moda: Mundial Sub 17 en Japón, definición a penales, Nelson Garrido de Chile marca el gol de la victoria ante Polonia y la obtención del logro más importante de una selección chilena fuera del país: Terceros del Mundo. Posterior a aquella celebración, todo, absolutamente todo fue una moda. Teleseries, fans, programas de TV, revistas juveniles, gritos, histeria, Festival de Viña del Mar… en fin, mucha farándula y una generación completa que para Francia 1998 apenas aportó con Manuel Neira como reserva de Zamorano y Salas. El resto fue eterna promesa y pura moda.

Bustok y Sui Mei.

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