Perder

Acabo de perder algo importante. No sé cómo tratar el tema, pero esto hace que me de cuenta de que en realidad se me ha hecho costumbre que todos los días pierda algo. A veces mi cepillo de dientes, los calcetines, el cable del iPod, otras veces la credencial del trabajo o mi tarjeta de la micro. Claro, se trata de elementos tangibles, materiales… weás!

A veces también me da por perder lo que no puedo tocar. Lo más terrible fue perder la fe en un minuto de mi vida. Las ganas cuando más las necesité. La confianza cuando no debió ser. Últimamente también el sueño y ha sido terrible, pues afectó en mi trabajo. De alguna manera  todo lo puede recuperar, al menos la fe y las ganas han vuelto a mi vida.

Ahora bien, si recuerdo pequeñas y grandes cosas, cositas y cosotas, creo que lo que más me ha dolido fue perder mi pase de la Universidad, lloré de la impotencia ese día. Quien haya estudiado en el Norte de Chile sabrá que no es ningún chiste perder esa maldita tarjeta. Hace poco perdí mi carné y mi tarjeta de crédito de París (porqué será que todos tenemos que perder los documentos alguna vez en la vida).

Hay otros implementos que todos, pero TODOS, perdimos o perderemos al menos una vez en nuestras vidas: las llaves, el celular y la plata. Y ojo que con dinero me  refiero desde la luca para adelante, hace poco perdí 40 mil (en realidad ni siquiera sé si las perdí). De todos modos recuerdo con gracia la semana en que perdí 5 mil, a los dos días me encontré 10 mil, pero una semana más tarde perdí 13 mil. Soy un desastre.

Dentro de la categoría recuerdos, tengo la mala suerte de haber perdido cartas importantísimas, escritos míos desde los 12 años, un lápiz Parker de no sé cuántas lucas que me regaló mi papá (justamente porque temió que él lo podía perder).

Lo último que he perdido son mis audífonos, los extraño mucho, ya que eran la conexión con mi música, pero sería más terrible perder la música … o la cabeza. O una gran amiga, como me ha pasado hoy… y es que era justo lo que pretendía contar y en realidad no pude. Perdón.

Bustok.

4 pensamientos en “Perder

  1. Y sigo sumando a mis pérdidas….

    Quiero bajarme de esat máquina que sube y baja tan rápido!… a veces sólo sirve para subir y bajar, pero no para avanzar tantos miles de Kilómetros. (así quisiera)

  2. Uf, el último párrafo me quedó dando vueltas, eso de perder a las amigas pucha que duele y harto, más cuando he sentido que se me aparece en sueños y lo que es peor aparece en la TV, literalmente, con el fin de que no me olvide que la perdí o me estoy perdiendo.

    Y sobre los objetos, creo que perder el carné es algo que me pertuba en demasía, eso de que me suplanten la identidad. Suene sicótico, pero es cierto, el resto me da igual.

  3. Sin duda he perdido demasiadas cosas en mi vida, cosas que aún me da demasiada pena y prefiero no recordar… como fotos de mi niñez…de aquellas que no están recuperables en archivos como ahora, porsupuesto.

    He perdido gente querida, y no precisamente en el cielo. Lo bueno es que a algunos he recuperado después del tiempo, ese es el lado bueno de perder…recuperar…

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